viernes, 30 de mayo de 2008

BAILE DE FIN DE CURSO


En el baile, mi hija mayor hacía de sirenita. El disfraz del Disney Store no era convincente, parecía una pordiosera, le quedaba grande y para colmo, no era rosa... A 48 horas del gran evento, mi mujer se doctoró summa cum laude en su carrera como madre haciendo lo que todo hijo espera de ella: un disfraz rosa, brillante, a medida y único, que los haga absolutamente únicos frente a los demás. En la foto de arriba la cola rosa de esta sirena, mitad mocosa, mitad salmonete. En el vídeo de abajo, un anuncio genial sobre esta prueba de fuego para toda madre.

3 comentarios:

Feñi dijo...

Desde que leí este post no he podido dejar de preguntarme si seré capaz alguna vez de ser una madre de esas. Cuando chica, era mi abuela paterna quien se encargaba de esas cosas. Esa fue una de las tantas proezas que logró y que nunca le agradecí.

Muy linda tu niña y pedazo de buena mujer que tienes por esposa. Felicidades.

Daniel S. dijo...

Que bueno el disfraz!! Uno puede creer que esas cosas quedan en nada para los niños, pero no es cierto. Yo recuerdo con mucho cariño un disfraz que me hizo mi madre, cuando tenía más o menos la misma edad que pepa, era un disfras de payaso. No hagamos chistes demasiado evidentes!!

En cualquier caso... Lo recuerdas y lo agradeces.
:-D

Y qué bueno el anuncio.

juan carlos dijo...

¿Cómo? ¿Pero estas cosas no las venden ya hechas? Joooooder... Lo siento, sobre todo, por mi mujer. La que le espera...